La competición en la discapacidad

Nelson Mandela dijo que “el deporte crea esperanza allí donde antes solo había desesperación”. Esta frase refleja muy bien los casos de muchas personas con/sin discapacidad que han encontrado en el deporte el apoyo para superarse a sí mismo/a día a día.

Desde hace ya unos años he tenido la suerte de conocer a los mejores deportistas, los “Specials”. Ya la palabra lo dice todo, ellos son especiales, consiguen que el deporte y la  competición se viva de otra manera. Con esto, en primer lugar, quiero explicar los conceptos de competición y discapacidad, sin dejar de lado y para no confundirlos, el concepto de minusvalía y deficiencia. En segundo lugar, explicaré de manera vivencial qué es la competición para ellos y para mí con ellos/as, como lo viven y ver lo parecido que es a una competición “normal”. Para acabar, una pequeña y breve conclusión.

El termino competición hace referencia a una tipo de enfrentamiento que supone respetar un tipo de reglas o reglamento, cumplir con determinados requisitos y tener en vista la obtención de un trofeo, medalla o victoria (Definición ABC).

La OMS, entidad rectora en salud en el mundo, elabora la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías, hoy Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), que distingue entre deficiencia, discapacidad y minusvalía, definidas por esta organización de la siguiente manera, en la Historia de la discapacidad y las Naciones Unidas:

La deficiencia (impairment) se refiere a “toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. Las deficiencias son trastornos en cualquier órgano, e incluyen defectos en extremidades, órganos u otras estructuras corporales, así como en alguna función mental, o la pérdida de alguno de estos órganos o funciones”. Ejemplos de estas deficiencias son la sordera, la ceguera o la parálisis; en el ámbito mental, el retraso mental y la esquizofrenia crónica, entre otras.

La discapacidad (disability) se define como la “restricción o falta (debido a una deficiencia) de la capacidad para realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se consideran normales para un ser humano. Engloba las limitaciones funcionales o las restricciones para realizar una actividad que resultan de una deficiencia”. Las discapacidades son trastornos definidos en función de cómo afectan la vida de una persona. Algunos ejemplos de discapacidades son las dificultades para ver, oír o hablar normalmente; para moverse o subir las escaleras; para bañarse, comer o ir al servicio.

Una minusvalía (handicap) hace referencia a una “situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o discapacidad, que lo limita o le impide desempeñar una función considerada normal en su caso (dependiendo de la edad, del género, factores sociales y/o culturales)”. El término es también una clasificación de “las circunstancias en las que es probable que se encuentren las personas discapacitadas”. La minusvalía describe la situación social y económica de las personas deficientes o discapacitadas, desventajosa en comparación con la de otras personas. Esta situación de desventaja surge de la interacción de la persona con entornos y culturas específicos.

Cuando digo que se vive de otra manera es porqué como bien he dicho al principio, he tenido la suerte de conocer y entrenar a los “Specials”, un equipo de Balonmano compuesto por un grupo de chicos y chicas discapacitados, capacitados para competir.

El deporte para personas con discapacidad se denomina normalmente deporte adaptado. El deporte adaptado presenta una serie de características entre las cuales destacamos: reglas adaptadas y sujetos que presentan discapacidad.

Qué quiero decir: en este caso la competición en el Balonmano para los “Specials” tiene un reglamento de competición específico y presenta unos sujetos de edades similares tal y como se haría en cualquier otro deporte, sea o no adaptado.

Todo deportista para competir necesita previamente entrenar, trabajar, aprender y mejorar día tras día para conseguir llegar un poco más lejos. Ser un poco más rápido, un poco más fuerte, un poco más de todo lo necesario para conseguir llegar a la competición de la mejor manera posible. Todos los/as deportistas invierten su tiempo, robándoselo a sus momentos de ocio, a su familia y amigos. Invierten su esfuerzo exigiéndole a su cuerpo con el fin de competir.
Para los “Specials” esto es igual, ellos entrenan, trabajan, aprenden, invierten su tiempo, etc. Ellos/as viven el deporte y la competición aún con más intensidad que cualquier otro deportista. Les gustaría ganar, sí, pero aún se sienten más contentos, más realizados, más felices si consiguen marcar un gol, si roban un balón, si son felicitados por el/la entrenador/a y sus familias, si son animados por el público, si corren más rápido o saltan más alto o incluso si salen en una revista. Podríamos decir que son niños grandes, adultos con la ilusión de un niño/a. La superación que se lleva a cabo para competir y tener opción de ganar es admirable, los desafíos a los que se someten son a veces imposibles, pero ellos/as logran satisfacer y hacer sonreír a todos los que les rodean.
Es importante tener a los/as deportistas apuntados a una competición ya que es una manera de tenerlos motivados, de incentivarlos a aprender, querer mejorar y llegar con ganas e ilusión al partido. No suele ser importante si se gana o se pierde, ya que el apoyo del público y los aplausos de ánimo, son en muchos casos la mejor recompensa.

También decir que la práctica del deporte aporta múltiples beneficios a las personas con discapacidad; favorece la rehabilitación, aumenta la autonomía personal, ayuda a la integración social, impulsa el afán de superación personal, colabora en la supresión de barreras arquitectónicas y sociales, aumenta la autoestima y ayuda al desarrollo personal.

“Quiero ganar. Pero si no puedo ganar, quiero ser valiente en el intento”.
Eunice Kennedy Shriver. Presidenta “Special Olympic” (1968).

Saray Alpiste
Entrenadora del equipo especial y presidenta del CH Canovelles

Bibliografía
Agenda Fifty/Eight WHO, 16 de mayo de 2005. OMS, EB114/2004/REC/1, resolution EB114.R3, and A58/17. Recuperado el 5 de julio de 2008 del link
HERNÁNDEZ VÁZQUEZ. F. J (1990) “Dismotricidad y Deporte. Caloración y bases didácticas”. Barcelona. (1993) “El deporte adaptado. Su identidad y perspectivas”. Apuns. Medicina d’esport nº 116. Barcelona.
Hernández F.J. Hospital. V y López. C (1997) “Educación Física, Deporte y Atención a la Diversidad” Deportes 25. Instituto Andaluz del Deporte. Malaga.

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