Vivir y Convivir

La convivencia al lado de una persona con discapacidad puede tener diferentes vías. Por un lado siempre hay un aprendizaje que ayuda a la persona que vive la situación a vivir la vida de otra manera, y a evolucionar como persona aprendiendo a observar aquello que antes costaba y aceptar todo lo que anteriormente se rechazaba. De esta manera, sufrir dolor y frustraciones personales nos hace más empáticos, abriéndonos la ventana del mundo para ver y respetar las diferencias y aprender a valorar las cosas importantes de la vida y construyendo otra escala de valores.

Por otro lado, es muy duro convivir con una discapacidad que requiere un esfuerzo permanente tanto emocional como físico, debido a que una minusvalía requiere la atención de la tercera persona para conseguir un desarrollo positivo. Es por eso que, siempre después de la noticia de la discapacidad, los familiares pasamos por un largo proceso de aceptación incluso un proceso permanente.

Sumado a este proceso, existe la forma vivir el hecho, habitualmente las madres tienden a percibir más estrés, más carga y una vulnerabilidad más grande delante de la disfunción, de manera que los padres lo suelen vivir desde una distancia que les permite aceptar el hecho más rápidamente y ver que no hay solución que invierta la situación. De esta manera, esta diferencia de visión entre los miembros del hogar, puede un traer a no recorrer los pasos conjuntamente, contribuyendo a un desgaste emocional y un desgaste de la relación que en ciertas ocasiones puede traer una separación. No obstante, en muchos otros casos, aunque no se vaya siempre de la mano, se reconforta la presencia de la pareja y la mutua colaboración para poder tirar adelante.

Otro punto para las familias de un/a descendiente con discapacidad es el desgaste que produce el tiempo y el esfuerzo que se pierden por solicitar ayudas, ayudas que son un derecho para todos los ciudadanos y, muchas veces, la misma familia decide negarse y dejarla por percibir una organización pésima de las organizaciones administrativas y de las instituciones que dificultan los procesos burocráticos. Es por ello que las asociaciones son un soporte muy importante para nosotros ya que representan un referente en el que apoyarnos además de proporcionarnos información, bienestar para nuestro/a hijo/a y seguridad, solo por el hecho de tener espacios y personal especializados/as para las diferentes discapacidades. Las familias tenemos la gran suerte de contar con entidades que nos ofrecen sabiduría de la discapacidad, trabajo, un espacio social de calidad o incluso vivienda para nuestros/as hijos/as.

Finalmente uno de los factores más importantes que favorece las vivencias es la cercanía de la familia y amigos/as que apoyen a los padres y madres, dándoles una ayuda para afrontar la situación. Y es tan importante que creemos que cuando la gente de al rededor acepta el hecho es más fácil para los padres y madres continuar recorriendo el camino que nos lleve a un estado de felicidad.

Así que gracias a todo este proceso, hoy puedo firmar este documento como un padre muy orgulloso de su hijo con discapacidad.

Translate »